Aromaterapia
Como su nombre indica, Aromaterapia es basada por los aromas. Estos se extraen de numerosas plantas y de sus diversas partes. El aceite esencial de la planta, así como su olor, se obtienen por un proceso de extracción y destilación.
La utilización de las plantas con fines curativos es una práctica que se remonta a nuestros ancestros más lejanos. Las ingerían, hacían infusiones para beberlas o las aplicaban sobre la piel. También las quemaban en rituales, como el incienso, y en el antiguo Egipto y en Roma utilizaban las fragancias de las plantas para usos medicinales y cosméticos, y eran muy apreciadas.
La aromaterapia es algo más que una medicina natural basada en las hierbas; Es la utilización de los aceites esenciales entendidos como sustancias orgánicas en sí mismas, es decir, como la personalidad o el espíritu de la planta.
El uso de aceites esenciales apoya y fortalece el toque terapéutico de diferentes modalidades de tratamientos en especial aquellos donde trabajamos con energías sutiles. Se define energía sutil como aquella emanación del campo electromagnético del cuerpo. Consiste en vórtices de energía y de un complejo sistema de canales por donde corre la energía conocidos como nadis o meridianos. La emanación de los centros configuran el aura. Algunas de las terapias de energía sutil más conocidas son: Reiki, Terapia de Polaridad, y algunos tipos de masajes.
Cuando se integran aceites esenciales a terapias se vincula el espíritu de la planta que aporta generosamente sus dones con aquella parte del organismo físico, mental-emocional y espiritual, que necesita sanar. El encuentro puede ser muy suave pero muy profundo. Este encuentro no se da sin una aceptación por parte de quien la recibe. Al trabajar con aceites esenciales se agradece y se venera la energía sanadora que permanece oculta y se activa mediante la intención y el movimiento gentil de la mezcla que se ha preparado. Es importante reconocer que se está manejando algo que esta vivo. Nada se crea ni se destruye solo cambia de forma.
